Historia

El área de superficie de Colón es de 1,475 km². Limita al norte con el Mar Caribe, al sur con las provincia de Panamá, al este con el distrito de Portobelo, y al oeste con el distrito de Chagres. La ciudad de Colón es la capital de la provincia, fue fundada el 27 de febrero de 1852 y es famosa por su Zona Libre, y por ser terminal norte del Canal de Panamá.

Su posición geográfica ha sido un factor determinante en la historia y ha jugado un papel importante en la economía y en la historia de Panamá, durante la época colonial era un punto estratégico de tránsito de tesoros destinados para España desde las colonias. La cabecera de la provincia es la ciudad de Colón, originalmente llamada Aspinwall, ha estado marcado por lo que sería la construcción de el ferrocarril interoceánico y el Canal, también por el descubrimiento de oro en California. Ha tenido períodos de esplendor y prosperidad, así como tiempos de decadencia y abandono. Colón es una provincia que disfruta de una histórica y abundante riqueza, tesoros naturales y culturales, que le hacen ser valorada como un lugar atractivo y potencial para el turismo.

Fundación de la Ciudad de Colón

 

     La fundación de la ciudad de Colón a mediados del siglo pasado, en nuestro país culminó lo que el distinguido maestro Universitario, Dr. Carlos Manuel Gasteazoro denominó muy acertadamente “el proceso de planeamiento y advenimiento de las     ciudades en el Istmo” y que se inició con la fundación de la ciudad “Santa Maria la Antigua” en el Darién.

 

     La fundación de la ciudad de Colón fue, como es bien sabido, de la construcción del primer ferrocarril Transcontinental del mundo, el Ferrocarril de Panamá. Los promotores de la construcción de esa vía fueron los empresarios norteamericanos William Henry Aspinwall, Jhan Lloyd Stephens y Henry Chauncey.

 

     En Bogotá, capital del estado de Nueva Granada, a la cual pertenecía Panamá entonces, el 15 de abril de 1850, se firmó el contrato que permitía la construcción de la proyectada vía férrea, por el gobierno neogranadino firmó Don Victoriano de Diego paredes, Secretario de Relaciones Exteriores, y por los promotores de la obra lo hizo, John Lloyd Stephens. El contrato definitivo, Stephens-Paredes, fue sancionado por el Congreso de Nueva Granada (Colombia), el 29 de mayo de 1950. Los ingenieros encargados de ejecutar la construcción del ferrocarril fueron el Coronel George M. Totten y John C. Tratwine.

 

     La primera intención de la compañía del Ferrocarril fue escoger en el sector del Atlántico, como Terminal de la obra, la Bahía de Portobelo; pero el norteamericano George Loew, empresario del hoteles en la ciudad de Panamá entonces, compro en 500 dólares un terreno cerca de la Bahía de Portobelo, por donde debían pasar los rieles de la proyectada obra, y pretendió vendérselo a la compañía del ferrocarril en 3 millones de dólares, esto hizo que se desistiera de esa ruta: personas mal informadas culpan a los portobeleños de esa época de hacer dificultado que le ferrocarril se iniciará en la histórica población, cuando en realidad ello se debió a la desmedida ambición de un extranjero, el norteamericano anotado. Dos promotores de la construcción del ferrocarril fijaron su atención entonces en una isla de una superficie de una milla cuadrada, como sitio inicial de los trabajos y Terminal del “caballo de hierro”. Esa isla situada en “la Bahía de Limón” era pantanosa llena de manglares, insalubre, poblada de mosquitos y alimañas venenosas; se trataba de la “Isla de Manzanillo”. Era usufructuario, casi dueño de la isla un ciudadano de origen escocés, Daniel George, quien mantenía allí algunos árboles frutales. El señor Daniel George aceptó ceder a la Compañía del Ferrocarril sus derechos sobre la isla, por la módica suma de mil dólares (B/. 1,000.00). El Congreso Nacional le otorgó a la compañía la plena propiedad de la isla.

 

     En la mañana del 2 de mayo de 1850, se iniciaron formalmente los trabajos de la construcción del ferrocarril; el primer árbol que fue derribado fue uno de cacao de la finca del señor George, después treinta jornaleros traídos de Cartagena, Colombia, por el ingeniero George M. Totten, continuaron los trabajos de abrir trochas o caminos a través de la pantanosa isla; en agosto llegaron 45 irlandeses contratados en Nueva Orleáns, EE.UU., más tarde fueron llegando los trabajadores de toda das partes de la tierra, principalmente de las islas del Mar Caribe, y también del Lejano Oriente; es decir, asiáticos. Al Comienzo los obreros vinieron en lanchas y barcazas ancladas cerca de la fangosa isla y al irse rellenando la isla se construyeron las primeras barracas para los trabajadores; los rellenos se dividieron en manzana o cuadras y en calles, siguiendo en pequeño, el mismo trazado de la ciudad de Filadelfia en EE.UU. La isla unida a tierra firme mediante un camellón o calzada, por lo tanto desapareció la isla para darle paso a una pequeña península (casi isla); sin embargo, todavía hay personas que insisten en llamar terca y tozudamente a la ciudad de Colón, “Isla de Manzanillo”. La construcción del ferrocarril siguió su curso; cuando el principio de 1852, se hizo la desaparecida “Isla de Manzanillo”. La fundación solemne de la ciudad de Colón, los rieles ya llegaban a la población de Bohío, 17 millas de la fundada ciudad. Antes de febrero de 1852, los directores de la compañía del ferrocarril decidieron señalar un día especial para celebrar la fundación de la ciudad que había surgido en la desaparecida “Isla de Manzanillo”, para ello se aprovecharía el acto de colocación de la primera piedra del primer edificio sólido que habría de erigirse allí. Quísoeo aprovechar para ese acto la presencia en el Istmo de Don Victoriano de Diego Paredes quien como secretario de Relaciones Exteriores firmó el contrato que permitió la construcción del ferrocarril, y quien en misión diplomática, se dirigía a los EE.UU.; ese acto según el historiador coclesano, Don Héctor Conté Bermúdez, se realizó el viernes 27 de febrero de 1852, tal aseveración la hizo cuando como alcalde del destrito de Colón, inauguró oficialmente el majestuoso palacio municipal de estilo greco-romano que fue criminalmente demolido en la década del 60, la fecha de la fundación de la ciudad de Colón, el 27 de febrero de 1852, establecida por Don Héctor Conté   Bermúdez, ha sido adverada por algunas personas, que siguiendo al historiados panameño Ernesto J. Castillero Reyes cita algunos periódicos de la época de la fundación de Colón, como “El Panameño”, “The Panama Herald”, así como también la obra del escritor Gustavo Arboleda, “Historia Contemporánea de Colombia” en el tomo III. Sim embargo, cualquiera que haya sido la fecha de la fundación de la ciudad de Colón en la desaparecida Isla de Manzanillo, esa urbe, tuvo una evolución ascendente, floreciente, tanto urbanísticamente como económicamente. La ciudad mejor trazada de la república, con sus casas de amplios balcones, siempre bien pintadas, sus calles siempre limpias, sus almacenes bien provistos, cuyos baratillos eran grandes acontecimientos que atraían clientes de toda la república, sus pintorescos bares y clubes nocturnos, sus llamativas salas de cine, sus relojes públicos; era la “tacita de oro” recipiente económico de lo que producía “la costa de oro”, la del banano de manganeso, del caucho, del níspero, del carey, del ganado vacuno, la ciudad alegre, feliz y confiada, por la casi ausencia de la delincuencia y por estas siempre bien vigilada policialmente.

ESCUDO DE COLÓN

 

Escudo

 

 Durante la Gobernación del Dr. Juan Demóstenes Arosemena, en 1927, se pensó en dotar a Colón de un escudo legendario, y en efecto el Dr. Arosemena, conocedor de las facultades artísticas de Don Carlos Villaláz, quien desde 1922 hubo fijado su residencia en esta ciudad, le llamó para cruzar ideas al respecto, y luego de presentar éstos 3 proyectos originales suyos fue escogido con ligeras modificaciones, el que hoy ostenta el frontispicio del Palacio Municipal y desde entonces adoptado por los funcionarios del distrito en membretes y sellos       oficiales.

 

     El escudo consta de dos cuarteles, cuyo jefe o parte superior lleva impresa una Carabela del siglo XV, símbolo del descubrimiento de América y el segundo o jefe inferior, el Ave Fénix sobre un campo de oro surgiendo en llamas, símbolo de la eternidad. Alrededor del escudo van entrelazadas la palma trébol del progreso y el laurel, símbolo del triunfo. Además su autor presento al ayuntamiento un lema PATRA el escudo, el cual pareció muy aceptado y que transcribió así:

 

“Post Cinera Venit Mayor”

 

“Y que de las cenizas surgió más grande”

 

     El escudo fue aprobado por el Municipio de Colón mediante Acuerdo No. 37 de 1927 y el ayuntamiento provincial lo acepto también por Resolución No. 1 de 1942.

BANDERA DE COLON

 

bandera

 

En términos claros, contundentes y realistas, el H.R. Francisco Burac, sustentó la propuesta sobre la creación de la Bandera Provincial de Colón argumentó razones de orden económicas, sociales e históricas, el planteamiento del H.R. Burac, defensor y concientizador, frente a las posiciones que permanentes atentan contra el ser colonense. La propuesta aprobada por el Consejo Municipal del Distrito de Colón, presidida en esos momentos por el H.R. Longino Sánchez.

 

De 28 participantes solo una de las propuestas fue la elegida, el 30 de abril de 1996, Alcibíades González (ganador de la Propuesta, recibió 25 puntos) presentó la propuesta de una Bandera que identificara a la provincia de Colón, señalo que esta identificación la creemos necesarias en este proceso de lucha y surgimiento de nuestra provincia.

 

Descripción de la Bandera de la Provincia de Colón:
Cartel Superior: Azul Claro (celeste), indicativo del inmenso mar que baña nuestras costas
Cartel Central: Blanco, indicativo de paz y deseo del pueblo Colonense de concordia con el resto del país.
Cartel Inferior: Amarillo Dorado, indicativo de la riquezas de nuestra provincia.

 

En el centro de la bandera se encuentra el Escudo de Colón aprobado por el Consejo Municipal mediante el Acuerdo No. 37 de 1927 y por el ayuntamiento provincial mediante resolución No. 1 de 1942.

 

La Bandera Provincial de Colón fue escogida el 16 de agosto de 1996.

 

 

 

HIMNO A COLÓN

 

Marchemos unidos Colonenses

 

a enaltecer nuestro suelo provincial,

 

nuestra voz a la Patria alcemos

 

con ardor y dignidad ejemplar.

 

Adelante! es el grito del presente;

 

Nuestra misión es cumplir con el deber,

 

hoy Colón, levantemos nos pide…

 

a luchar por el triunfo ideal.

 

Hoy Colón a sus hijos reclama…

 

a luchar… juventud… a luchar

 

Levantemos en alto el orgullo

 

defendiendo el nativo solar,

 

Nuestra voz redentora elevemos

 

Con la fé en el lauro fraternal…

 

Avanzar es el mando de la hora,

 

Juventud colonense, a luchar !!!

 

en alta voz nos llama, hoy Colón…

 

Y es gloria viril… a su orden marchar…

 

Hoy Colón, nos grita en alta voz…

 

Hermanad !!! por el Honor. Nacional

 

Letra: Roberto Mariano Bula.

 

Música: Prof. Simón Manuel Urbina.

Himno a Colón